
Si el Zaragoza juega como este sábado en la Romareda en los 5 partidos que quedan, se quedará en Primera. Y es que por fin salieron convencidos al campo de que les iba la vida en ello, mordiéndo a su rival y corriendo como nunca. Prueba de ello fue que en el minuto 2 ya habíamos marcado.
Sorprendió gratamente un impresionante Aimar, muy motivado y que le puso las ganas que pedía la afición. Suya fue la recuperación en el primer gol, obra de Sergio García con la zurda. En el 20 ya ganábamos 2 - 0 y el Recre se derrumbaba. Oliveira le robaba la cartera a un defensa del Huelva y cruzaba el balón rasa por la derecha a la salida del portero. Ya en la segunda el Zaragoza sentenciaba a la salida de una falta que Oliveira remataba de cabeza. Undiano Mallenco fue excesivamente duro expulsando primero al debutante Vicente y después a Ayala, que se perderá el proximo choque contra el Espanyol.
La afición respondió y volvió a llenar el estadio. Al grito de "Zaragoza no se rinde" llevaron a su equipo a la victoria. Ahora hace falta ganar aunque sea un partido fuera de casa.
Un penalti completamente injusto de Paredes (yo creo que ya le han castigado lo suficiente después de lo que le llovió desde Madrid la semana después de haber jugado contra el Atlético y las quejas del Kun Agüero) sobre Llorente (cayéndose descaradamente), que sólo Lizondo Cortés vió, cambió el rumbo del partido y significó el 1-1. LLorente se encargó de meter el 2-1.